Campos electromagnéticos – riesgos para la salud

La preocupación generalizada sobre los efectos de los campos electromágneticos (CEM) en la salud, ha tomado fuerza, al menos en nuestro país, a raíz del incremento de instalaciones de antenas en edificios y torres en zonas de uso residencial. Los sistemas de comunicaciones inalámbricas y en especial la telefonía móvil celular, han experimentado un crecimiento notorio como respuesta al gran número de usuarios que cada vez dependen en mayor medida de las diversas aplicaciones y servicios que proveen estas redes.  La percepción de las personas con respecto a la “amenaza de la radiación electromagnética” se dirige principalmente a estos sistemas, despreciando otras fuentes de radiación electromagnética presentes en los hogares promedio, ocasionada por hornos microondas, diversos aparatos eléctricos y electrónicos e incluso en las redes de transmisión eléctrica.

Como respuesta a esto, la Organización Mundial de la Salud (OMS), ente internacional encargado de velar por la salud pública; creó el Proyecto Internacional CEM en 1996, en el cual se evalúan los diferentes estudios científicos, sobre los posibles efectos en la salud de los CEM en el rango de frecuencias de 0 a 300 GHz, siendo este el rango de frecuencias en los que la radiación electromagnética  se considera como No Ionizantes.

El tema de las Radiaciones no Ionizantes ha suscitado leyendas urbanas o mitos que se difunden rápidamente entre las personas. Dando lugar a creencias a prueba de demostraciones científicas, que buscan relacionar la incidencia de tumores en el cerebro con la radiación de los teléfonos celulares.

La realidad es que en innumerables estudios realizados no se ha concluido que el uso de los teléfonos móviles genere efectos perjudiciales para la salud.

¿Qué tipo de efectos se conocen?, según información entregada por la OMS, se pueden ver efectos a corto y largo plazo.

En el corto plazo el único efecto conocido es el calentamiento de los tejidos, la mayor parte de esta radiación es absorbida por la piel, así que el calentamiento de órganos internos es insignificante.

En el largo plazo se han realizado varios estudios, algunos desde la década de los 90, la mayoría de estos con el fin de encontrar una relación entre el cáncer de cerebro y la radiación de los teléfonos móviles, pero los resultados obtenidos no son concluyentes.

Se han recopilado estudios que pretenden establecer la afectación de las radiaciones emitidas por los teléfonos celulares y su relación con el cáncer, uno de los estudios más importantes llevados a cabo por Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC), es el denominado INTERPHONE.

INTERPHONE: estudio creado con el fin de establecer si había una relación entre el cáncer en la cabeza, cáncer en el cuello y el uso de teléfonos celulares.

Así como la OMS y el CIIC existen otras entidades internacionales que se encargan de realizar estudios sobre las implicaciones de las radiaciones no ionizantes y los efectos para la salud humana, los cuales hasta la fecha de hoy no son concluyentes, pero si generan recomendaciones enfocadas a la prevención, como por ejemplo el uso de manos libre cuando se están realizando llamadas telefónicas.

La información descrita fue tomada de un comunicado de prensa de la Organización Mundial de la Salud (OMS),
http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs193/es/.

Escrito por:

Juan Guillermo Cruz
Jose Manuel Fandiño
2017-07-26T09:59:54+00:00 Categories: Radiaciones No Ionizantes|0 Comments

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